LA REVISTA MUSICAL DE BARCELONA

EL BARRIO "TOUR 20 " EN BARCELONA

 Creo que cumplir 20 años en la música me sienta muy bien porque en mí habita la nostalgia y como soñador me gusta mirar al pasado y ver como he “crecío” y que con los años me he hecho un hueco en la música.
Qué bonito va a ser encontrarme con temas que fueron en su día grandes éxitos, volver a sentir un pedazo de todos esos días que pisé grandes y pequeños escenarios. Los protagonistas de estos 20 años sois vosotros, no yo, por eso este proyecto tan especial no está vinculado a ningún trabajo discográfico, sino a nuestro lugar de encuentro, los escenarios. Bienvenidos a mi 20 aniversario y disfrutad de este viaje al pasado cogidos de mi mano.”

Así presenta, El Barrio su Tour 20. Se trata de la gira más especial del gaditano ya que celebra veinte años sobre el escenario. Y la dedica cien por cien a sus fans. Vuelve José Luis Figuereo, un eterno agradecido y enamorado de la música, y tras su reciente paso por Zaragoza y Bilbao, el pasado día 29 le toco el turno a Barcelona 

Estación final del 'Tour 20' y el gaditano, a su aire, ahora sin las pompas orquestales del año pasado, combinando el formato de banda y el cuadro acústico, a guitarra, cajón y palmas, que enmarcó el arranque de la noche: 'Yo sueno flamenco', del primer disco, y ese 'Calla' por bulerías prendiendo en las gradas. 

 Concierto de recorrido abrupto y cambiante, del pop aflamencado de 'Trucos', no lejos de El Último de la Fila, a la rumba cruda de 'No volveré' y el guiño al "maestro Peret" en la canción que grabó con él, 'Hola, ¿cómo estás?', ninguna de ellas previstas en el repertorio. El Barrio, arropado por tres coristas, marcando estilo, mandando sin miedo a imponer cambios sobre la marcha: "!Os lo juro por mis hijos que esto que estoy cantando no está ensayado en ningún lado!".

 Si girabas la vista hacia las gradas allí había otro concierto, un mar de brazos y palmas al aire y de siluetas recortadas tocadas por sombreros, el objeto fetiche del artista. Fans intensos, los de El Barrio, que le vitorean como al héroe de todas las periferias. Y él, dejándose querer y cultivando su épica cuando, en 'Réquiem por una madalena', evocó los viejos tiempos. "Cuando no era nadie y una persona iba a recogerme con la furgo". 'El coco', bulerías con vistas a Camarón y un potente cruce de 'Crónicas de una loca' con 'Ángel malherido'. 

 Presumió de repertorio cuando aseguró que no es artista de un solo 'hit' que el público espere al final de los conciertos, sino que los suyos le siguen "del minuto cero al minuto 100". Extrema calidez la que envolvió canciones de ayer y hoy, de 'Me voy al mundo', a 'Sr. Zapatones' y un tándem de 'Buena, bonita y barata' con 'Pa’ Madrid' que acabó con desvarío: guiños a 'Jailhouse rock', "el rock de la prisión, y no cuento con los imputados del PP". 

 Al final, sentidos homenajes en doble dirección. Versiones, a solas con la guitarra, luciendo carisma, de 'Todo tiene su fin', de Los Módulos, y 'Tu frialdad', de Triana, canciones que están en su subsuelo artístico. Y antes, ese 'Orgullo' en el que cerró filas con sus fans, celebrando una conexión que supo a filosofía de vida. "Orgullo de barriero, bohemios y soñadores / No tenemos más fortuna que nuestra luna, el sombrero y las canciones".

BARCELONAMUSIC  |  barcelonamusic@hotmail.es