LA REVISTA MUSICAL DE BARCELONA

 40 AÑOS CON LA ORQUESTA MONDRAGÓN

 Fue como si el tiempo no hubiera pasado: ahí estaba Javier Gurruchaga, con su voz rugiente, gafas oscuras, personaje a medio camino entre la estrella del rock'n'roll y la figura de variedades, el 'entertainer' que resaltaba el lado 'freaky' de la vida antes de que esa palabra se pusiera de moda. El 40º aniversario de la Orquesta Mondragón pilló al grupo trabajando, ofreciendo antologías de sus viejos logros

No es que la Mondragón resucitara para este cumpleaños porque nunca se ha ido, no ha dejado de publicar discos aunque algunas pausas hayan sido largas. Gurruchaga tiene tomada la medida de su personaje y sus conciertos son un reluciente 'revival' de canciones, gestos y 'gags' con sentido del ritmo e intención de transportar al público a un imaginario extravagante y de fantasía. En él hay un 'frontman', un hombre-espectáculo de  los que ya no se estilan y que en Badalona vimos luciendo poderío vocal y sacando punta a la investidura de Trump. "¡La que nos espera!", advirtió tras la apertura con 'Peter Gunn' y antes de entonar 'Garras humanas'. 

El concierto se asentó en sus éxitos completando el repertorio con versiones de clásicos del rock y el soul, un recurso que pareció más pensado para satisfacer al público casual que a los fans, conocedores del conjunto de su discografía. Pero Gurruchaga se dirige a todos los públicos y con sus asaltos a 'Stand by me', 'Roadhouse blues' o 'That's alright, mama' se aseguró de que todos pudieran cantar los estribillos. 

 Ahí estuvieron 'Corazón de neón', 'Tic-tac' y una 'Caperucita feroz' de guitarra psicópata, cerca de su inspirador, Iggy Pop, y con una bailarina-animadora vestida de rojo haciendo pensar en aquella criatura llamada Popotxo. Gurruchaga mandó un saludo a Aute, que se encuentra en Cuba, recuperándose de su infarto de este verano, tras cantar 'Anda suelto Satanás', versión que da título al reciente disco de duetos de la orquesta, mientras iba cambiando de chaqueta, de las lentejuelas al leopardo. 'Bon voyage', 'Olvídate de mí' y un 'Viaje con nosotros' con saxo de notas circenses. "¡Nino Rota!", evocó el cantante. 

 Luego, 'Back in the USSR', de los Beatles, camino de "la tierra de Putin", y de un líder global a otro, el estridente Trump inspirando, cómo no, 'Ponte la peluca'. Gurruchaga, con tupé rubio, incorporando el apellido del nuevo presidente estadounidense en el estribillo. Espectáculo y rock'n’roll en un 'Lola' fundido con otra cita 'beatle', 'Hey Jude', y un 'Adiós, adiós' irrevocable. Como si el tiempo no hubiera pasado, indestructible Mondragón.

Fotos Santi Guerrero , Redaccion Web

 

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